Televisión

CÓMO VENDER UN PROYECTO DE TELEVISIÓN.

EL CREADOR

 Llevar la  idea a una productora pequeña, que será más accesible. Es prácticamente imposible vender una idea directamente a una televisión.

 

UNA PEQUEÑA PRODUCTORA

Una productora de tamaño mínimo puede estar formada por varios profesionales (¡que se lleven bien!) que sean capaces de tocar varios palos: escribir, iluminar, grabar, editar, producir… ya que si se consigue producir un programa con poca gente, los sueldos pueden ser más altos e incluso dignos. Por supuesto, hay que tener a raya los gastos fijos. En esta estructura, el autor de la idea original probablemente trabajará en equipo para sacarla adelante, aunque conozco programas en emisión hechos ¡por una sola persona!, y varios hechos por cuatro personas muy polivalentes que han formado una cooperativa y trabajan como leones.

 

EL PILOTO MEJOR QUE EL PAPEL

Si es posible que la idea se convierta en un piloto, siempre será más fácil de vender que la idea en papel. No es necesario que el piloto sea caro, pero tiene que conseguir explicar el proyecto mejor que un dossier en papel: un vídeo explicativo puede bastar. De la mano de esta productora ya puede ser ofrecido el proyecto a una televisión.

 

¿DÓNDE VENDER?

El cliente potencial de las productoras pequeñas son las nuevas cadenas de televisión surgidas tras la implantación de la TDT, que no son clientes adecuados para las grandes productoras especializadas en productos caros y complejos. Las pequeñas productoras deben de aprovechar la oportunidad de negocio que plantea un mercado necesitado de contenidos a bajo precio que las grandes productoras no pueden ofertar. Tener pocos gastos fijos es una fortaleza enorme en esta nueva época de la televisión digital. Gracias a nuestra red de conocidos podremos orientarnos sobre cuanto se paga la hora de emisión en cada cadena, dependiendo del horario.

 

¿QUÉ VENDER?

Las televisiones “grandes” suelen comprar programas “grandes” (aunque cada vez van rellenando más con programas “pequeños”) que interesen a todas las generaciones con idea de conseguir la mayor cantidad posible de espectadores. Pero las televisiones pequeñas se adaptan a los gustos de una audiencia cada vez más segmentada: no es lo mismo venderle algo a Nova que a Intereconomía, porque sus espectadores son distintos. En vez de pensar en el programa que nos apetecería hacer, hay que plantearse ¿quién me puede comprar este proyecto? ¿para qué cadena es más adecuado?. E incluso mejor, estudiar las necesidades de cada cadena: hacer un listado de los programas que emite, visionarlos, analizar los programas que han retirado antes de tiempo, fijarse en los que repiten hasta la saciedad (son más rentables para ellos), decidir los que podríamos hacer nosotros y cuanto nos costaría. También podemos tomar como ejemplo los programas que triunfan en las cadenas grandes e intentar adaptarlos a bajo coste para las cadenas pequeñas. Cada temporada está de moda un tipo de programas distintos: concursos, reportajes, realities, etc.

 

¿A QUIEN VENDER?

¿Cómo se contacta con una televisión? Después de conseguir el nombre del responsable de compras de cada cadena (mediante Internet o preguntando) hay que echar mano de la agenda de contactos de cada uno para conseguir una cita. No desdeñar ningún medio lícito para conseguir una entrevista, porque enviar por correo a alguien que no se conoce un proyecto en papel o video acompañado de una carta es como tirarlo a la basura. Puede suceder que tengamos un buen contacto para que nos reciban en una televisión determinada y no es la más adecuada para nuestro proyecto actual: no desperdiciemos el contacto y pensemos en un proyecto que le encaje a esa cadena.

Extractado del blog:  www.chicadelatele.com

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