Teatro

Divinas Palabras

José Carlos Plaza se alía con Ramón María del Valle-Inclán y pone en escenas

Divinas Palabras.

La pugna entre Marica del Reino y Mari Gaila por la posesión del niño bicéfalo que arrastran por ferias y romerías para conseguir dinero y el adulterio de esta última y los tremendos acontecimientos en los que desemboca conforman esta “Tragicomedia de al-dea” que “describe, a través de un pequeño núcleo, un pueblo animalizado, mezquino, inculto, al que mueven las pasiones y no la razón; exagerado, lúdico y muy manipulable por la falta de medios que su mente tiene para un mínimo discernimiento… Un espejo distorsionado de nuestra sociedad actual”, afirma el director, y añade: “Para mí describe la constante manipulación de un pueblo adocenado, castrado por falsas creencias ancestrales, que les asustan y paralizan”.

No en vano en este Valle nos enfrentamos al concepto de familia, como una unión forzosa usada como tabla de salvación, al del dinero, como único y auténtico dios, y al del orden establecido, corrupto y mezquino. Y dominándolo todo, la religión, la gran mentira.

 

Critica

Espectáculo trágico, en donde lo dramático, lo cómico y lo grotesco se aúnan en esta tragicomedia con reminiscencias de Goya y sus pinturas negra de los Disparates, de los horrores de la guerra en donde también bebieron Solana, Dalí y de toda una corriente española que llega hasta nuestros días, con Buñuel a la cabeza, en una auténtica paleta de colores, sonidos y sentimientos.

Obra de estudio en la enseñanza media como obligatoria y que vista en escena por la transformación y presentación de José Carlos Plaza, atrae despierta la sonrisa acongoja y entretiene. Dos horas de teatro de verdad, auténtico, sin máscaras

12

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *