Blog, Teatro

Hombres que escriben en habitaciones pequeñas

 

En mi vida he tenido tanta desgana en escribir sobre una obra de teatro, sabéis aquel cuento del rey que le confeccionaron un traje que no lo era sino un desnudo integral y le pasearon por las calles de su ciudad y solo un niño sincero se atrevió a decirle que iba desnudo, pues como ese niño me siento yo al escribir sobre esta obra de teatro, voy al asunto.

Es aburrida desde el minuto dos y dura noventa y gracias que lo anuncian debería ser obligatorio indicarlo en los carteles que las anuncian igual que las películas de toda la vida.

El caso es que había alguna espectadora que no dejaba de reír como una niña, el resto de público alguna que otra carcajada, el resto muy atentos, en un teatro muy acogedor y que si eres ancho  fuerte o gordo como se quiera decir le robas espacio al de la butaca junto a ti, como las plazas de garaje que no han crecido pero los coches cada vez más grandes y no caben los coches.

La obra insisto es aburrida, con una trama que no llega, que no dice nada, que no atrapa, que no te hace pensar, que te desorienta, que no entretiene y que si no fuera porque se hubieran tenido que mover diez personas hubiera abandonado la sala, mire el reloj como una ocho veces y esto es síntoma de que esta obra no atrae al que la va a ver, solo permaneces viéndola por el trabajo de los cuatro actores que ponen todo su empeño sus ganas y su bien hacer para que la obra sigas contemplándola, por ellos no me marche del horno al que nos sometieron es el teatro del Bosque de Móstoles.

La trama

Un autor de novelas de poco éxito que las vende en Internet, ha sido secuestrado y llevado a la fuerza a un sótano  del CNI. El hombre despierta y ve  donde se encuentra, con tres mujeres (¿o son tres espías?) que reclaman su ayuda. Si quiere formar parte de un movimiento revolucionario, el escritor tendrá que prestar su talento a una causa mayor: concluir el relato de un magnicidio que cambiará el rumbo de un país en crisis.

¿Qué es esta obra ?

Parece  o quiere ser una comedia que nos habla de contraespionaje y de terrores modernos, de viajes en el tiempo y de literatura, pero, sobre todo, de gente corriente ahogada en la paranoica, desesperación del tiempo que nos ha tocado vivir.

Lo mejor de la obra

Una magnifica Esperanza Felipe hace la figura de un personaje decidido a ejecutar el plan (“…matar está sobredimensionado”), manejando con ironía la información justa para que las fisuras no hagan mella en el grupo. Secun de la Rosa encarna a un modesto escritor que se auto publica en Amazon, y a quien ha dejado su mujer y por esa misma circunstancia le ha abocado a desarrollar su imaginación y trasportarlas a las novelas que, si son como la que cuenta al público de la Sala de la Princesa, pronto va a cambiar su sino. Cristina Alarcón, muy bien en su papel de mujer responsable, cumplidora, contenida y eficaz. Y, por último, Angy Fernández con mucho salero, gracia y simpatía a esa becaria rebelde y subcontratada para hacer traducciones de chino (un idioma que ha aprendido en una academia de Usera), que siempre cobra tarde y mal, aunque eso no le impide cantar aquello de “mi querida España, esta España viva, esta España muerta…”, el viejo himno que Cecilia cantaba en los albores de la Transición.

El culpable:

https://youtu.be/I3nN8vN_ISU