Entre Visillos

Los cuatro grandes pasiones de Concha Velasco

Concepción Velasco nació en 1939 en Valladolid, España. A los 15 años empezó a trabajar en cine con el nombre de Conchita Velasco.

En 2016 recibió el Premio Nacional de Teatro y hoy, se anota 64 años de una exitosa carrera artística. En su vida personal tuvo cuatro grandes pasiones, historias que rememora en su libro “El éxito se paga”.

 

“Yo he querido mucho más de lo que me han querido a mí. He regalado amor a manos llenas y no me arrepiento de ello”, contó la actriz a una publicación.

Además, afirmó que su entrega y pasión en el amor le trajo algunos disgustos.

JOSÉ LUIS SÁENZ DE HEREDIA

Concha Velásquez lo conoció en el espectáculo “De Color Moreno” en 1955. Ella tenía 16 años y era bailarina, sin embargo, aquel cantaor no le hizo caso. Fue solo un amor platónico En 1960, con 21 años, la actriz conoció al director cinematográfico, quien era un hombre casado y nunca pensó en dejar a su esposa. Se conocieron en la película “El escándalo” y la relación duró hasta principios de los años 70. Aunque la relación no se oficializó, la prensa lo sabía y comentaba a boca llena sus encuentros como amantes.

JUAN DIEGO

Ellos se conocieron en la comedia dramática “Llegada de los dioses”, de Buero Vallejo. La pareja se enamoró y eso enfureció a José Luis Sáenz de Heredia, quien fue hasta el teatro para enfrentarse a su rival. Sin embargo, allí se enteró que perdió para siempre a Conchita.

Jo dilató por mucho tiempo la posibilidad de casarse con la actriz, por esa razón la relación terminó y quedaron como amigos.uan Dieg

FERNANDO ARRIBAS

En 1975, Concha Velasco se volvió a enamorar Esta vez del director de fotografía, Fernando Arribas, quien estaba casado y tenía hijos.

La pareja rodó juntos “Las bodas de Blanca”, y la prensa los mantuvo en un bajo perfil. Aquella relación estaba destinada al mismo destino que la de Sáenz de Heredia. Ella quiso casarse, pero él no deseaba romper su matrimonio.

“Por muy ideales que fuéramos como pareja lo que no podía soslayarse era su situación matrimonial”, confesó la actriz.

De su relación nació Manuel, el primer hijo de la actriz, a quien le dio sus apellidos por ser madre soltera. La relación terminó y quedaron como amigos.

PACO MARSÓ

Finalmente, y tras muchos desamores, apareció Francisco Marsó en 1976. El enamoramiento fue  rápido y se casaron un años después en una ceremonia privada, pero esta vez supo colocar el amor de una madre junto a la pasión hacia Pedro.

La pareja tuvo un hijo que lleva el nombre de su padre. El amor de la actriz por su esposo fue grande, pero él era conflictivo y terminaron divorciándose por sus constantes problemas de alcohol, juego e infidelidades.

Hoy Concha disfruta de sus verdaderos y mas grandes Amores, la de sus dos hijos.

extractado de amomama.es